Revista Picnic No. 5 (Vacacionistas)

Texto e ilustración


Por / Ariel Rojo

año / 2005

todos los derechos 2010 ariel rojo    ©

Suena la alarma de mi celular, es hora de levantarse, apenas logro alcanzar el teléfono para detener tremenda tortura, 10 minutos después, el verdugo aparece nuevamente, mi condena ha llegado a si fin, son las 8:10 de la mañana, busco mi toalla y chanclas, en la regadera comienzo a mitigar mi estado somnoliento, junto con la espuma del shampoo y jabón, comienzan a gotear las preocupaciones y deberes del día de hoy, aún no llego a la oficina y ya empecé a angustiarme por todo lo que tengo que hacer, diseñar unos muebles para un centro comercial, pedir cotizaciones para un vídeo club que estamos desarrollando, hacer propuestas de diseño para el mismo lugar, ¡pagar tarjetas! (lo bueno es que eso se hace por Internet), mandar unas facturas, corretear al ceramista, ir al sastre a arreglar unos pantalones, pues siempre que me compro una prenda hay que ajustarla por mi falta de proporción en las tallas, mucha panza, poca altura! y si con eso no fuese suficiente, escribir un articulo para una revista llamada Picnic supervivencia y bienestar (vaya que si vivimos sobreviviendo día a día), ha.. eso me pasa por andar abriendo la bocota y decir que si. Sin embargo esta divertido, y de eso se trata esto ¿no?, (me decía a mis adentros) Eso si! necesito mis vacaciones de manera !!!!URGENTE!!!! Lo bueno es que pronto tomaremos nuestras muy merecidas vacaciones ya que uno de mis mejores amigos se casa en Barcelona, así que después de un rato de poner en gorda al cochinito mi chica y yo compramos nuestros boletos de avión y reservamos los hoteles para dicha vacación, de hecho, los pantalones que tengo que arreglar, son unos pantalones de lino muy ligeros y muy cucos, viajamos en  pleno verano y el calor en Barcelona es insoportable, andar de mezclilla na mas no es opción, así que desde ahora estamos viendo con que cosas vamos a cargar. Con el chillido del maneral, mi despertar se completaba al 100%, ni siquiera el comercial de Zest se acercaba a mi sobriedad.

 

Ora si! A trabajar, después de ponerme la ropa, arreglar mi cama y un suculento desayuno, camino rumbo al trabajo (pues me mude a 10 minutos de donde esta mi oficina ya que el trafico es insoportable en la Ciudad de México), comencé a idear un segundo curso de diseño que imparto en una escuela ubicada en Polanco, el curso es de desarrollo de productos, una de las cosas mas importantes para mi en este curso es enseñar por distintas experiencias la relación que tienen los objetos con el ser humano. Una vez les proyecte una parte de la película 2001 odisea del espacio, dirigida por Stanley Kubrick, quien proyecta de forma muy precisa la intima relación entre el hombre y la herramienta, a partir del momento en que el simio descubre el poder de un hueso como arma, hasta la conquista del espacio apoyada por herramientas mas complejas. Hal 9000 es el cerebro y sistema nervioso de la nave espacial Discovery, cuya misión en este largometraje es investigar la presencia de un monolito ubicado en la órbita de Júpiter. Al cometer un error la computadora, la tripulación decide desconectarla, pero Hal (la computadora) asesina a la mayoría de la tripulación para  evitar su desconexión “muerte”. El hombre en su evolución, ha perdido el control de sus herramientas y la esencia de su propia evolución por sobre valorar su tecnología. Este fragmento de película fue de gran utilidad en el curso, pues de manera muy visual se entendían muchas intenciones del director que si se hubiesen explicado sin algún apoyo gráfico hubieran sido mas difíciles de entender, una de las escenas mas famosas es cuando el simio descubre la herramienta, la lanza al aire y en una transición se desvanece la imagen y entra una nave espacial con el mismo tamaño en pantalla que el hueso, en tan solo unos segundos kubrick resume el viaje evolutivo del humano con los objetos, en verdad MARAVILLOSO! Si no la han visto pues se las recomiendo, eso si es un muy buen viaje! Otras de las cosas importantes en el curso es entender la escala del objeto y su importancia, es entender que los objetos siempre nos van a acompañar en nuestros viajes, en nuestras vidas y que en muchas ocasiones van a narrar nuestra historia, pero lo que hay que entender es que ellos son quienes nos acompañan y no nosotros a ellos, nuestra “naturaleza”  a creado una muy desvanecida frontera con lo artificial, confundimos los objetos con nosotros mismos y claro, como no, si son los objetos la encarnación de nuestra propia mente, son nuestro conocimiento, deseos, errores, generan movimiento, comunican, extienden nuestra vida y presencia a otros lugares.

 

Hablando de otros lugares, finalmente llego a la oficina, mmm… ¿por donde empiezo? me pregunto, hay tanto por hacer, como el café! Por que no! Así antes de conectarme y navegar, me doy un tiempo para pensar en el tema del viaje, no solo para la revista, también en mi viaje a Europa, llevo bastante tiempo con el tema en la cabeza, mas de tres meses desde que me entere que Lalo se casaba. Una de las cuestiones importantes era saber a donde íbamos a ir, y por ende que teníamos que llevar,  con que cosas cargar!, ¡hasta me fui a poner mis vacunas!, digo si vamos a cargar con algunas cosas, pues unos anticuerpos no nos caen nada mal y no nos roban mucho ¡espacio! Además, con eso apaciguo mi cosa hipocondríaca. El tema de cargar siempre es un pequeño gran problema, eso de andar como caracol cargando la casa na mas no es divertido y muchas veces caemos en la trampa y como no! Si estamos acostumbrados a cargar, cargar y cargar, cargamos todo el tiempo, cargamos ropa, dinero, identificaciones, preocupaciones, deseos, dudas, miedos, tenemos tanta cosa encima que es cosa fácil confundirnos y no saber que dejar y que llevar, hasta que es parte de nosotros y que no.

 

me pongo a pensar en los objetos plegables, en verdad son una maravilla, no solo por lo divertido de la cháchara en si, también por su practicidad y porque  ¡a  h  o  r  r  a  n     m  u  c  h  o     e  s  p  a  c  i  o! Son herramienta útil en los campamentos, a ver! ¿Quién negaría lo útil de una navaja suiza en un campamento? Nadie!! Y su belleza, bueno ciertamente hay personas que no se emocionan, pero a mi ese tipo de chacharas me encantan aunque no siempre cargue con una de estas maravillas. Cuando estaba en la prepa y en la universidad, me encantaba traer una de estas chácharas, nunca salía sin ella, me parecía muy practica, sobre todo en las fiestas donde nadie traía algo con que destapar las chelas, ¡ha! pero el tema de destapar las chelas me costo al menos siete de estas maravillas y si hacemos la cuenta…. A ver déjenme me conecto e inicio mi viaje en la internet…cuestan mmm… $23.00 dólares la mas baras es decir 7 x $23.00 = $161.00 dólares. Esto quiere decir que me he gastado ¡$161.00 dólares en abrir cervezas y una que otra lata! ¡Que imbécil!, en fin la estupidez es parte del ser humano. Y sigo creyendo que son una maravilla, no se preocupen la terquedad también nos distingue. Me encanta la relación de los objetos y el ser humano, las similitudes, no solo son plegables, algunos son inflables, térmicos, apilables, ¡desechables!, ¡inútiles!, ¡torpes!, y ¡feos!, chin ya me confundí ¿de que hablamos, de los objetos o del ser humano? sí en efecto hacemos muy parecidos los objetos a nosotros mismos, ¿así se habrá sentido Dios?…

 

Se que en el tipo de viaje que estamos planeando no tenemos mucha oportunidad de cargar cosas, de hecho es una prioridad, no cargar mucho, si no vamos de mochileros, ¡vamos de gorrones!. Además en lo personal creo que viajar es descubrir, utilizar las cosas que crean el contexto visitado. Claro en un campamento muchos dirían que se pueden llevar mas cosas si se va en auto, la silla, la tienda de campaña, la cocineta, la mesa, la pregunta es ¿y para qué demonios?

 

Space i$ money! Men! No solo cargar puede provocar una herida en la espalda, también en la billetera. Al irnos de gorrones, pensamos llevar una cantidad de regalos bastante extensa, desde los muy cotizados pulparindos, ticos, pelones,  hasta unas piezas cerámicas que diseñé, ¡cerámica! A quien se le ocurre, a ver cuantas llegan, pero como les decía, la terquedad es una característica mía. Encima de que mi amigo me ha pedido que lleve algunas de sus cosas a España, claro se va a casar! Y si bien dicen que cuando te casas, te casas con la familia de tu pareja, pues también con todas sus cosas, así que espero sea ropa y no libros!!! Porque saben ¿a cuánto esta el kg. extra en un equipaje? No lo se, mejor que sea sorpresa!

 

Ya trabajando y en la corcha, mi amiga Irena que colabora en la oficina me comento algo sumamente interesante, platicando este tema del vacacionista, me compartió su experiencia de viaje mochilero por las Europas. Irena es una chica que cuida mucho su forma de vestir, se hace su propia ropa, desde que la conocí en la universidad la casa de sus papas fue uno de los lugares mas interesantes que hubiera visitado en ese entonces, el papa fue embajador en Dinamarca y por lo que me cuenta, la Mamá es una compradora compulsiva de cháchara 1/2, eso si, de un gusto ¡exquisito! La casa es un museo. En ese contexto Irena creció  y desarrollo una apreciación muy critica de los objetos. En los preparativos de lo que fuera su primer viaje sola, empaco y cuido sus mudas de ropa, se preocupo por tener todo en orden y que “no faltara nada”. Después de un mes de viaje en donde al principio vestía de una manera impecable, se fue sintiendo mas relajada, mas a gusto y en palabras de la propia Irena, mas plena, el tema de la ropa le seguía fascinando, pero al final le valía MADRES! Empezó a tirar o regalar cosas y poco a poco fue aligerando su viaje.

 

 

Es verdad, cargamos tantas cosas… Me encantaría rentar una bici en este viaje,  de hecho queremos irnos de Copenhague a Elsinor en bicicleta, mas o menos unas 3 o 4 horas de viaje por la costa. Avril, mi chica, recién acabó el diseño escenográfico de la obra Hamlet y como ustedes saben la obra se desenvuelve en Dinamarca y de forma mas precisa en Elsinor, al norte de Copenhague,  hablando de cosas plegables me viene a la mente la “bicicleta plegable”, estaría increíble tener una de estas chácharas, aunque para el viaje tal vez mejor rentemos una bicicleta y no carguemos tanto, a menos que la Intención sea en si viajar en bicicleta. Efectivamente cargamos cosas al momento de viajar, al menos la ropa, dinero y el pasaporte pero no creo que sean sinónimos viajar y cargar. Muchas veces cargamos por si las dudas. ¿O no?, como dice Veronique (la directora creativa de esta revista), “cargamos nuestras dudas y nuestras ideas del bienestar”. Me llamo mucho la atención su tarjeta, aparece una caricatura de un ser en la playa, descansando, dándose un recreo, un PICNIC?, ¿Cuál será la idea de bienestar común?, tener un auto flamante, tener una ropa increíble y con todo y ropa increíble y auto flamante estar atrapado en el periférico. ¿para qué hacemos las cosas?, ¿para qué las compramos?, ¿para qué nos transportamos?, ¿para qué trabajamos? son preguntas que muchas veces nos mortifican pues se vuelven parte de nuestra existencia, somos hacedores, diseñadores de cosas y por ende, diseñamos parte de nuestras vidas, al menos una parte de la interface.

 

Es hora de comer, ¡no he hecho nada!, solo he pajareado y divagar por el tema del viaje, vaya que si no me estoy tomando las vacaciones desde ahora, y créanme, en los diversos trabajos en los que he estado, he visto muchos tipos de vacacionistas, los mejores son algunos trabajadores de la UNAM, pues cuando estudiaba en dicha universidad, me toco ver hasta cinco personas atendiendo la caseta del estacionamiento, digo! ¿Cuántos se necesitan en realidad?, exagerado….  1. o al menos que sea una terapia de grupo antidepresiva y yo aun no este enterado de este tipo de servicios a la comunidad. Otro tipo es el virtual, y en eso yo soy experto, andar chateando y navegando por internet es uno de mis vicios, es un estilo de viaje muy económico, cuanto he viajado sin ni siquiera moverme de mi lugar, es una cosa realmente fantástica o será que esa es la esencia del viaje, no importa que llevemos o cuantos kilómetros recorramos, un libro no nos mueve físicamente de lugar, sin embargo nuestra mente se puede ir en un instante a Júpiter, Plutón o Andrómedaaaaaa…. También nos puede llevar al centro de una molécula.

 

Viajar tiene muchas variantes y distintas escalas, un libro, una ida a la playa, un museo, una platica, ir a un castillo o hacer el amor, viajamos de muchas maneras y en cada una llevamos distinto equipaje, distintos atuendos, quisiera ¡no cargar!, pero a veces es necesario, cargar lo menos, pues si bien he afirmado que viajar no es cargar, si es recolectar, recolectamos sabores, olores experiencias y recuerdos que nos hacen y forman, la vida es un viaje hecho de viajes.

 

Y hablando de sabores, la tripa ruge!

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